Alasita o cómprame, tus deseos se harán realidad y el “Ekeko” cambiará tu vida
Según las observaciones de Arturo Posnansky, la fabricación de miniaturas tendría sus orígenes en la época precolombina, y la feria de Alasitas tendría sus primeras manifestaciones urbanas en los primeros años de la fundación (1548) de La Paz, específicamente, cuando sus fundadores la trasladaron desde Laja a orillas del río Choqueyapu…

Juan Mejía Cisneros*
- Bolivia, sin duda es uno de los países latinoamericanos que recorre el día a día cargado de profundas raíces ancestrales quechuas, aymaras, chipayas, guaraníes y otras naciones, que perviven desde hace más de 500 años. Cada fecha del calendario destaca este eslabón tradicional que se resiste a sucumbir al asalto tecnológico de este Siglo XXI, pero no sólo eso, sino que estas costumbres respiran con más fuerza, logrando convertirse en patrimonios de la humanidad declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) que fortalece una cultura ancestral, patrimonios que tengan la responsabilidad de ser el cimiento del desarrollo de los pueblos.
Una de esas obras naturales escritas y a fuerza de pinceladas de fe por la nación aymara, que inaugura la cadena de fiestas tradiciones en el país, es la Alasita o Alasitas (palabra aymara que significa cómprame), una tradición andina que se celebra cada 24 de enero siendo su personaje principal el “Ekeko” considerado el dios de la abundancia y los “yatiris” que conducen por el camino de la fe a la gente para que ese anhelo se haga realidad en un futuro.
La fiesta de la “Alasita” o la fiesta del “Ekeko”, ya no es sólo patrimonio de los aymaras o de La Paz, sino de todo el país y por qué no aseverar que varios países de Latino América como Argentina, Chile, Brasil, Perú, ya se han integrado a esta fiesta de la miniatura, de la abundancia, de la esperanza, de la fecundidad, tal como dice la canción del Papirri.

“sé que el ekeko cambia mi vida…”“Alasitas, alas plenas, alasitas, rebaja casera, alasitas, alarila, sé que el ekeko cambiará mi vida,alasitas, alas plenas, alasitas, rebaja casera, alasitas, alarila, sé que el ekeko cambiará mi vida…”, suplica un estribillo de la canción dedicada a la Alasita por el afamado compositor paceño Manuel Monroy Chazarreta, más conocido como el Papirri…
La Alasita no es únicamente un ruego al visitante de que compre lo que oferta esta feria de los sueños, sino es un gran escaparate grandioso lleno de arte en miniatura de: casas, automóviles, alimentos, dinero (en dólares), títulos profesionales, certificados de matrimonio, amuletos de la suerte, trabajados artísticamente en madera, arcilla, yeso, hojalata, papel e incluso piedra.
En medio de este monumental mercado de sueños en miniatura al lado del “Ekeko” emerge un otro personaje, regordetes sapos trabajados en yeso y pintados de verde otros de dorado con uno o dos cigarros en el hocico, de salientes ojos, colgando un collar dorado en el cuello y algunos con una corona, sentados sobre monedas de oro y rodeados de dólares, que igualmente simbolizan riqueza, fortuna y abundancia.

Pero este no es el final de esta historia andina que recorre sentimientos y aspiraciones hasta llegar a la fuente de los deseos, aquí surge el otro personaje de carne y hueso, los “yatiris”, los “chamanes”, los “visionarios andinos”, un grupo de sabios aymaras que validan la tradición por eso las acciones de estos personajes, son fundamentales en la Alasita; son hombres y mujeres vestidos a la usanza y portando un pequeño brasero humeante con incienso y hierbas, realizan un sentido rito que llena de fe para materializar el diminuto sueño.
El yatiri, considerado por el mundo andino, es un mediador espiritual que conecta la actividad ancestral con el creyente, este personaje efectúa una ch’alla, un sahumerio con incienso y hierbas ante el Ekeko, bendiciendo a las miniaturas elegidas por los fervorosos y convertir en realidad los deseos, el yatiri en suma, entrega una carga positiva vigorizando la fe del creyente.

La otra miniatura
- La cultura es así, nunca está quieta es más se acomoda, se adapta, se acondiciona a los vaivenes del movimiento humano, pero sin perder sus raíces, sin mellar sus orígenes, sin alienar su verdadera función ancestral y en este transitar, desde hace pocos años llega al mundo de la miniatura de la Alasita y la fiesta de la abundancia los “periodiquitos”, una réplica de los Medios de Comunicación Escrita.
Los periodiquitos enriquecieron la Alasita introduciendo en sus páginas principalmente la sátira política noticias de personajes del mundo político, económico, social, con una marcada ironía, el sarcasmo y la burla.
Los periodiquitos de lasitas, como se los denomina a estos medios de comunicación en pequeñito, son impresos en miniatura que revelan plena libertad de expresión y libertad de prensa, aunque parezca hiriente, pero sí se convierten en verdaderos interpeladores del poder, a través del humor.
El presidente de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), Jorge Carrasco, señala a nivel nacional, los periodiquitos, que replican a los principales medios de circulación nacional, con ediciones que tienen mucha demanda y expectativa, como Correo del Sur de Sucre, El Deber de Santa Cruz, La Patria de Oruro, El Diario de La Paz, además de otros diarios en miniatura, Visión 360, La Razón, El Extra, Hoy, Compadre y otros.

Desde 2017, el diario centenario de Oruro, La Patria, publica sin interrupciones la edición anual de Alasita, señala la editora del medio que circula desde hace 106 años, Laura Ponce Torrejón.
Estos algunos de los titulares que se publican en los periodiquitos:
- “El monaguillo que revivió a los ‘cardenales’ de MIR”, Correo del Sur, como referencia al resurgimiento de la izquierda moderada liderada por el presidente Rodrigo Paz.
- “Demente Larín se queda sin turno: el presidente nunca se desconecta”, titula La Patria para reflejar los desencuentros Paz-Lara.
- “Ahora el Ekeko quiere ser alcalde de Santa Cruz”, El Deber de Santa Cruz
- “El Tío Sam no tolera bravuconadas de nadie”, titula El Diario de La Paz
- “Ebo se hace menonita”, titula La Razón de La Paz
- “Los prisioneros le canta a la libertad”, dice El Extra en referencia a Luis Arce en la cárcel e hijos
- “¿Policía o emperador? Elige el outfit perfecto para el Vicecapitán”, titula Visión 360
- “La casa grande del amor, para encuentros con la Segundina”, e el titular de Hoy de La Paz
*Director / Editor FondoNegro

