COB inició marcha “Bolivia no se vende” y anuncia más conflictos desde este lunes
La Central Obrera Boliviana (COB) inició ayer sábado una marcha nacional denominada “Bolivia no se vende”, que partió desde Calamarca, a 54 kilómetros de la ciudad de La Paz, en rechazo al Decreto Supremo 5503, al que consideran una norma que vulnera la soberanía y entrega los recursos naturales a intereses transnacionales.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que la movilización es una respuesta al “gobierno a punta de decretazos” y aseguró que la decisión fue asumida en un ampliado nacional de las organizaciones sindicales. Señaló que esta medida busca “salvar Bolivia” frente a decisiones unilaterales del Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Argollo explicó que Calamarca fue elegido como punto de partida por su valor histórico, al recordar que en ese lugar se produjo la intervención militar contra la “marcha por la vida” de los trabajadores mineros durante la aplicación del Decreto Supremo 21060. El dirigente convocó a organizaciones sociales y sindicales de los nueve departamentos a sumarse a la movilización, anticipando que más sectores se incorporarán a lo largo del recorrido hasta llegar a La Paz, previsto para este lunes.
En relación al diálogo convocado por el Gobierno, el ejecutivo de la COB confirmó su participación, aunque advirtió que acudirán con una postura firme, ya que el mandato de las bases es la derogación del Decreto Supremo 5503. En ese marco, anunció que desde el lunes se incrementarán las medidas de presión y los conflictos en distintos puntos del país.
Asimismo, Argollo cuestionó el Decreto Supremo 5515, al considerar que vulnera la Constitución Política del Estado y desconoce el rol de la Asamblea Legislativa. A su juicio, estas decisiones contradicen las expectativas de cambio generadas tras la elección del actual presidente.
La marcha marca el inicio de una nueva ola de conflictividad social, mientras algunos sectores anunciaron incluso medidas extremas como huelgas de hambre para intensificar la presión contra el Gobierno.


